Modelo 130 vs modelo 303: diferencias y cuándo se presentan
Francisco, autónomo, nos preguntó qué diferencia hay entre el modelo 130 y el 303 y cuándo hay que presentarlos. Te lo explicamos con plazos, cálculo y ejemplos.
Por qué se confunden estos dos modelos
Esta consulta nos la ha hecho Francisco, autónomo, que quería saber cuándo debe presentar el modelo 130 y el 303, y por qué tiene que ocuparse de los dos si en su cabeza "ya paga el IVA con cada factura".
Es una confusión muy habitual porque ambos modelos se presentan con la misma periodicidad trimestral y casi en las mismas fechas, pero declaran impuestos distintos: el modelo 130 es un pago a cuenta de tu IRPF (la renta que ganas tú como persona), mientras que el modelo 303 es la liquidación del IVA que repercutes y soportas en tu actividad. Son dos cálculos independientes, aunque compartan calendario.
Qué es el modelo 130 y quién debe presentarlo
El modelo 130 es el pago fraccionado del IRPF para autónomos en estimación directa (normal o simplificada). Es un anticipo a cuenta de lo que finalmente pagarás en tu Declaración de la Renta del año siguiente: cada trimestre adelantas una parte de tu IRPF según el beneficio que llevas acumulado.
No todos los autónomos están obligados a presentarlo: quedan exonerados quienes facturan, sobre todo, a empresas y profesionales que ya les practican retención de IRPF en la factura (con carácter general, cuando más del 70% de los ingresos del año anterior tuvieron retención). Tampoco se presenta si tributas por módulos, ya que en ese caso corresponde el modelo 131.
- Se calcula, en líneas generales, aplicando el 20% al rendimiento neto del trimestre (ingresos menos gastos deducibles acumulados en el año).
- Al resultado se le restan los pagos fraccionados ya ingresados en trimestres anteriores del mismo año y las retenciones que ya te hayan practicado.
- Si el resultado es negativo o cero, se presenta igualmente el modelo, sin ingreso.
Qué es el modelo 303 y quién debe presentarlo
El modelo 303 es la autoliquidación trimestral del IVA. En él declaras el IVA que has repercutido a tus clientes en tus facturas de venta (IVA devengado) y el IVA que tú has soportado en tus compras y gastos deducibles (IVA soportado). La diferencia entre ambos es lo que ingresas a Hacienda, o lo que queda a tu favor para compensar en trimestres siguientes.
Debe presentarlo, con carácter general, cualquier autónomo o empresa que realice una actividad sujeta a IVA, salvo que la actividad esté expresamente exenta (por ejemplo, ciertos servicios sanitarios, educativos o financieros). A diferencia del modelo 130, aquí no importa cuánto te retengan tus clientes: lo relevante es el IVA de tus facturas.
Plazos de presentación de ambos modelos
Los dos modelos comparten calendario trimestral: del 1 al 20 de abril (1T), del 1 al 20 de julio (2T), del 1 al 20 de octubre (3T) y del 1 al 30 de enero (4T, con un plazo algo más amplio). En el caso del IVA, además, junto con el modelo 303 del cuarto trimestre se presenta el modelo 390, el resumen anual de todo el ejercicio.
Presentar ambos modelos en la misma ventana de fechas es precisamente lo que genera la confusión de fondo: no es un único trámite con dos nombres, sino dos declaraciones distintas que, por calendario, coinciden.
Qué pasa si solo te toca presentar uno de los dos
Es perfectamente normal presentar solo el 303 sin el 130 (por ejemplo, si la mayoría de tus clientes ya te retienen IRPF) o, más raramente, tener actividades exentas de IVA pero seguir obligado al 130. Cada modelo depende de sus propias condiciones, así que conviene revisar tu situación concreta en vez de asumir que siempre van juntos.
Cómo te ayudamos desde nuestra asesoría fiscal
En nuestro servicio de asesoría fiscal en Murcia revisamos cada trimestre si te corresponde presentar el modelo 130, el 303, o ambos, calculamos el importe con tus ingresos y gastos ya conciliados, y te avisamos con antelación de cada plazo para que no llegues sobre la fecha límite.
Si como Francisco tienes dudas sobre qué modelos te tocan y cuándo, puedes consultarnos sin compromiso.